Europa experimenta una segunda ola con mayor cantidad de casos que la primera. Lo mismo está sucediendo en Japón, Israel, Corea del Sur, Australia, Perú y en un total de 73 países del mundo. En Estados Unidos han sucedido “rebrotes” en distintas regiones, el primero de ellos en el Noreste del país, el segundo en el sur y ahora en el medio oeste, lo que está provocando el inicio de una tercera ola. Solo 18 países no han experimentado una segunda ola depsues de dos meses de descender la primera, y la mayoría son Estados pequeños o islas.
Guatemala no se librará de esta tendencia mundial, sobretodo ahora que las fronteras se han abierto recientemente y los guatemaltecos han comenzado a regresar con más confianza a las actividades diarias, relajando las medidas. Es inevitable que los casos vuelvan a crecer, pues enfrentamos un virus para el cual los seres humanos no tenemos defensas. La pregunta es ¿cuándo se dará esta segunda ola en nuestro país? Aquí te comparto algunas de las conclusiones a las que he llegado tras revisar el comportamiento de las curvas en Guatemala y otros países.
LOS ANUNCIOS PREVIOS
Al estudiar varios países que han visto una segunda ola, he identificado tres tendencias estadísticas que le preceden y le anuncian:
1) Aumenta sensiblemente la movilidad de las personas, sobretodo hacia los lugares de trabajo y los comercios, lo que provoca un aumento de interacción humana.
2) Se nota un aumento en la positividad de casos en las pruebas realizadas.
3) Se observa un cambio en la tendencia que llevaba la curva de contagios, y se comienza a ver al inicio un pequeño ascenso de casos.
Los primeros dos ya comenzaron a verse en Guatemala. La movilidad ha venido en ascenso desde la tercera semana de agosto de una forma rápida, y la positividad creció por primera vez esta semana.
¿CUÁNTO TIEMPO TARDA EN LLEGAR?
En los países observados han transcurrido de cuatro a seis semanas desde el aumento sensible en la movilidad de las personas hasta que se nota un cambio en la tendencia de la curva de contagios. Para explicar a lo que me refiero, debo decir que es el momento en que se observa que la curva de casos comienza a ascender, aunque al inicio siempre es muy leve ese aumento.
En Guatemala aún no hemos visto ese cambio en la curva de casos, sino que aún se observa una tendencia que se mantiene igual o a la baja. Considero que comenzará a manifestarse alrededor de la primera semana de octubre, que es cuando se cumplen las seis semanas desde el aumento de movilidad. Y creo que la mayoría de personas no lo notará inmediatamente y que se hablará poco de ello al comenzar a darse, porque el cambio de la tendencia al inicio es leve.
Regresando a lo observado en otros países, la “explosión” de casos se da hasta un mes después de manifestarse el cambio de tendencia, así que si Guatemala se comporta igual que estos países observados, será hasta noviembre que se evidencie sin lugar a dudas esa “segunda ola”.
¿QUÉ PODEMOS ESEPERAR?
Es muy difícil predecir la cantidad de casos que tendremos o de qué tamaño será esa ola de contagios. En los países observados, unos han tenido una segunda ola más alta que la primera y otros una más baja; depende de la capacidad del sistema de salud de cada país para dar atención primaria y del cuidado que tengan los ciudadanos. Guatemala tiene algunas diferencias con el resto de países observados, siendo las principales la obligatoriedad del uso de mascarilla y que las escuelas aún no han retornado ni se han abierto los bares, por lo que podríamos ver una segunda ola que no sea tan pronunciada; y tenemos como desventaja que nuestro sistema de salud primario es muy débil, sobretodo en el interior.
No esperaría un nuevo cierre del país al darse el repunte de casos. Hasta ahora solamente Israel ha cerrado una segunda vez, al ver cuadriplicado los casos. Los demás países han enfrentado el rebrote con medidas más enfocadas geográficamente o en sectores específicos, como el cierre de bares o discotecas. Lo natural ha sido que al darse el aumento evidente de casos las personas voluntariamente retoman el cuidado, quedándose en casa y disminuyendo la movilidad notoriamente. En varios países no ha sido necesario que los gobiernos interfieran con fuertes restricciones para que la curva se doblegue, sino que la misma ciudadanía ha tomado consciencia y como consecuencia se han cuidado, auto confinándose.
Primero Dios todo esto no se cumpla y no tengamos un nuevo brote de casos, pero todo apunta que no será así. Creo que si podemos esperar un repunte más controlado y con menos impacto, pues la fatalidad ha venido en descenso en el país y a nivel mundial. Entre más tiempo pase antes del nuevo brote, más tiempo tendremos para prepararnos y enfrentar mejor este virus.
 
Fuente: Rodolfo Mendoza, Consultor y Conferencista Internacional